Una taza de te chai caliente

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Creo que de lo que más se habla esta semana es del tiempo, del frío invernal que, aún siendo otoño, parece que ya se ha instalado entre nosotros. Gente que se queja y hecha de menos el calorcito y lo agradable del "buen tiempo" y, gente que, como yo, disfruta de las mantas y las bebidas calientes; y de lo reconfortante del hogar.

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Para mi, el paso del verano al otoño, es una transición que disfruto especialmente. Después de tanta vorágine exterior, mi cuerpo me pide a gritos empezar a bajar el ritmo, recuperar rutinas y ordenar el caos de vida que ha dejado un verano disfrutado. Para mi, el otoño trae consigo esa quietud, ese silencio, ese recogimiento y ese parar para poder mirar hacia dentro, que a veces es tan necesario. Y también es sinónimo de empezar a recuperar las mantas, de tener la estufa a mano para cuando te sorprenda el frío de verdad, de vestirse con capas de lana y calcetines gorditos, de volver a acurrucarse en la cama con tu pareja, de un te calentito a media tarde y una sopita caliente para cenar, de encender velas por la mañana cuando aun se ve oscuro, de asar calabazas y moniatos al horno... todo esto, me conecta con la sensación reconfortante de hogar como refugio, de volver a casa; a nivel físico y emocional.

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Cuando respetamos los ritmos naturales, los de fuera y los de dentro, y nos  sintonizamos con ellos, nuestro cuerpo lo agradece. El bajar el ritmo y adaptarlo a que haya menos luz, el comer de temporada aportando los nutrientes que la tierra sabe que necesitamos en esta época del año, el dejarnos sentir el frío sin calefacciones altísimas, tapándonos bien, y comiendo alimentos que nos aporten calor desde dentro como el ajo, la cebolla, la calabaza, el hinojo, la avena, el mijo, las nueces, los piñones y especias como el jenjibre, la canela, la cayena, el clavo...

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Una de las rutinas que más espero cuando va llegando el otoño, es el poder disfrutar de todas las combinaciones posibles de tes e infusiones. De mimar el proceso y disfrutar del momento. Mi infusión preferida es la de te chai. Hiervo durante 15 minutos en 500 ml de agua un ramita de canela, 3 semillas de cardamomo,  5 clavos y 5 granos de pimienta negra. Cuando ha reducido a la mitad, infusiono 1 cucharadita de te negro y a los 3 minutos lo cuelo, añado leche de arroz y sirope de ágave. Poner incienso, sentarme en el sofá tapada con una manta y con una taza de te chai caliente entre las manos y bebérmela poco a poco, sin hacer nada más, es uno de mis placeres básicos. De los necesarios, de los que me vuelven a conectar conmigo y con el momento presente.

El jabón de especias está inspirado en estas tardes otoñales, en este ritual personal de hacer te chai con mimo; la misma infusión que forma parte de este jabón.

Este jabón nace de la idea de adaptarnos al cambio de estaciones, del paso del calor al frío. Y de poder utilizar estas especias caloríficas para activar la circulación de la sangre a través de la piel. Además está basado en la medicina ayurvédica, utilizando el aceite de sésamo para aportar calor, junto con las demás especias.

Lo recomiendo para las duchas mañaneras por su propiedad estimulante y calorífica. Además, al tener mucha canela y clavo, tiene propiedades afrodisíacas y también antibacterianas.

Para mi es importante la energía con la que se hace algo y la atmósfera que envuelve el momento, ya que de alguna manera se transmite a través de las manos y queda impreso en lo creado. Mientras hacía este jabón, la música que me acompañaba era Isobel Andersen, Botanical Romance.


Jabón ayurvédico de especias

Ingredientes: aceite de oliva virgen, aceite de coco, aceite de palma, aceite de sésamo, vitamina E, canela en polvo, tintura de benjuí, infusión de especias de te chai y aceites esenciales de canela, clavo, incienso, mirra, sándalo, naranja y limón.

Indicaciones: Apropiado para pieles normales, secas y con acné. Uso facial y corporal. Poder calorífico y afrodisíaco.

Propiedades: Limpia en profundidad, hidratante, astringente, antibacteriano. Estimulante.

Peso: 90 gr aprox.

Dimensiones: 8,5 x 5 x 2 cm

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